La deserción no se explica por falta de talento, sino por falta de método, acompañamiento y una cartera que sostenga los primeros años.
El dato que confirma lo que ya veíamos desde dentro
En el sector se celebra mucho la entrada de agentes nuevos y se habla muy poco de la salida. Es comprensible: los reclutamientos se anuncian y las bajas no. Pero cualquiera que lleve tiempo formando agentes sabe que la película tiene una segunda parte, y hace unos meses, revisando el padrón oficial de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas para preparar una sesión interna, me encontré con la confirmación numérica de algo que ya sospechábamos: entran muchos y se quedan pocos.
Los agentes de seguros no abandonan por falta de talento ni porque el negocio no funcione. Abandonan por falta de acompañamiento, por falta de método comercial y porque no llegan a construir la cartera que sostiene los primeros años, que son los más duros y los que casi nadie atraviesa acompañado.
Los números lo confirman: el padrón de agentes de seguros en México pasó de 67,661 agentes en 2023 a 56,539 en 2025, con una caída de casi el 21 % concentrada en un solo ejercicio.
Qué dicen las cifras oficiales
El número de agentes de seguros y fianzas en México creció de forma sostenida desde 2020 hasta tocar techo en 2023. En 2024 ambos padrones se desplomaron y durante 2025 apenas recuperaron una parte del terreno perdido. Conviene mirar los tres momentos juntos, porque por separado cada uno cuenta una historia incompleta.
| Indicador | Agentes de seguros | Agentes de fianzas |
|---|---|---|
| Máximo del periodo (2023) | 67,661 | 2,544 |
| Variación en 2024 | −21 % (casi 14,000 agentes menos) | −19 % |
| Vigentes en 2025 | 56,539 | 2,067 |
Casi catorce mil agentes menos en un solo año no es una anécdota estadística. Son catorce mil carreras que empezaron y no siguieron, con sus clientes quedándose sin asesor de confianza y sus carteras dispersándose entre quien las quisiera atender. Y es la confirmación, en números, de algo que en la promotoría ya sabíamos por experiencia: entrar al sector asegurador resulta relativamente sencillo, mientras que permanecer y prosperar dentro de él es un asunto completamente distinto.
El problema del sector no es que entren pocos agentes. Es que se quedan solos demasiado pronto.
Las tres razones que aparecen siempre
Se quedan solos justo cuando más respaldo necesitan
Los primeros dos años son los que deciden si alguien construye una carrera o la abandona, y son también la etapa en la que todo cuesta el doble: hay que prospectar sin referidos, explicar productos que aún no se dominan del todo y encajar los primeros rechazos sin tener manera de saber si son normales o no. Cuando nadie revisa contigo qué está fallando, la conclusión fácil es que esto no era para ti, cuando lo que faltaba era corregir un punto muy concreto del proceso.
Trabajan por impulso y no por sistema
Sin una rutina de prospección y sin números de actividad, un agente vive de rachas. Un mes bueno tapa dos malos, nadie sabe explicar exactamente por qué ocurrió ninguno de los tres y la sensación de descontrol se va acumulando. La motivación aguanta unos meses; el método aguanta una carrera entera. Es precisamente lo que separa a los agentes que consolidan su negocio de los que se quedan a mitad de camino.
No llegan a construir cartera
Este es el punto estructural y el que más me interesa señalar. Al principio el ingreso de un agente depende casi por completo de la venta nueva, de manera que el mes que no vende es un mes que no entra. Conforme la cartera crece y, sobre todo, se conserva, las renovaciones van aportando una base más estable sobre la que apoyarse. El agente que abandona suele hacerlo antes de llegar a ese punto de inflexión, y con frecuencia sin tener la menor idea de lo cerca que estaba.
Qué hacemos distinto en Agente Más
Nuestra filosofía cabe en una frase que repetimos mucho porque resume bastante bien el reparto de responsabilidades: aquí tú asesoras y nosotros te respaldamos. No queremos que ningún agente que pase por esta promotoría termine formando parte de la estadística de abandono, y para eso el respaldo tiene que ser concreto y verificable, no un eslogan en una presentación de reclutamiento.
- 1Capacitación constanteProducto, técnica de venta y lectura de mercado. No son cursos sueltos, sino formación aplicada que cambia lo que haces la semana siguiente.
- 2Acompañamiento en herramientas digitalesDesde la cotización hasta el CRM y tu presencia en redes, para que la tecnología te ahorre horas en lugar de quitártelas.
- 3Mentoría personalizada en los primeros añosQue es justo cuando se decide la permanencia. Alguien que revisa tus números contigo y te dice con claridad qué corregir.
- 4Plan de consolidación de carteraPorque una cartera bien conservada es lo que convierte un buen año suelto en un negocio que se sostiene.
Hay además algo que no aparece en ningún organigrama pero que pesa tanto como lo anterior, y es que no caminas solo. Al integrarte a la promotoría entras en una comunidad de agentes que están resolviendo los mismos problemas que tú, que comparten lo que les está funcionando y que celebran contigo cuando cierras. En una carrera independiente eso no es un extra simpático: es parte del método.
De agente a empresario de seguros
La carrera de agente de seguros es una carrera comercial independiente, lo que implica que el ingreso depende de la actividad de cada quien, de la cartera que construya y de las condiciones aplicables en cada caso. No prometemos ninguna otra cosa. Lo que sí afirmo, con la experiencia de quien lleva años viendo entrar y salir gente de este sector, es que la diferencia entre quien abandona y quien construye un negocio casi nunca está en el talento, sino en el sistema y en el respaldo con el que trabajó.
Si estás pensando en empezar, lo primero es entender cómo funciona realmente la carrera. Y si ya eres agente y sientes que arrancas de cero cada mes, lo que necesitas no es más esfuerzo, sino un proceso que puedas repetir. En Agente Más se emprende como agente y se evoluciona como empresario de seguros.