Qué categoría te toca pedir, qué pruebas entran en cada una, por qué aprobar con 80 no es lo mismo que aprobar con 60 y cuánto hay que estudiar de verdad.
Cuando preparé mi primer examen de la CNSF pensé que el problema iba a ser cuánto estudiar. En realidad, lo primero que tuve que entender fue qué categoría necesitaba.
Porque no todos presentamos las mismas pruebas. La categoría que pidas cambia el examen, el costo y los seguros que puedes empezar a trabajar.
Yo no empecé por la C. Conforme fue creciendo nuestro negocio de seguros me fueron llegando cuentas más grandes, y con ellas la necesidad de estar mejor preparado. No tienes por qué prepararte la categoría más alta desde el principio: se amplía cuando tu cartera te lo pide.
Hay que estudiar, claro. Pero no es como estudiar otra licenciatura, ni tiene nada de imposible. Dedicándole algo de tiempo, sí se puede.
El examen de la CNSF acredita tu capacidad técnica como agente de seguros. Se divide en pruebas y cuántas presentas depende de tu categoría: dos para la A2, tres para la A1, cuatro para la A y seis para la B.
Se aprueba con 60 % de aciertos en cada prueba. A partir de 80 % alcanzas el Nivel II y esa prueba no la vuelves a presentar en el refrendo.
En 2026 cuesta $1,110 pesos el examen completo de una categoría y $573 una sola prueba ante la CNSF.
Antes de estudiar: ¿qué categoría necesitas?
Cuando alguien llega preguntándonos “¿cuál es la mejor cédula?”, solemos cambiarle la pregunta: ¿qué quieres poder ofrecerle a tus clientes?
No tiene mucho sentido empezar por la categoría más grande. Tiene más sentido empezar por la que encaja con la carrera que quieres construir, y decidir cuál es de las primeras cosas en las que ayudamos. Estas son las categorías generales que marca la Circular Única:
| Categoría | Qué puedes vender | Pruebas |
|---|---|---|
| A1 | Vida individual, pensiones privadas, gastos médicos, accidentes personales y salud | 3 |
| A2 | Autos, hogar, gastos médicos, accidentes personales y salud | 2 |
| A | Todo lo de la A1 y la A2: seguros de personas y de daños para personas y familias | 4 |
| B1 | Todo lo de la A1, más seguros de personas para empresas: vida grupo, hombre clave y gastos médicos colectivos | 4 |
| B2 | Todo lo de la A2, más daños para empresas: flotillas, incendio, responsabilidad civil, transporte de mercancía y ramos técnicos | 3 |
| B | Todo lo de la A, más seguros de personas y de daños para empresas | 6 |
| C | Todo lo de la A y la B, más riesgos especiales: grandes riesgos de incendio, cascos de buques y cascos de aviones | 7 |
Qué pruebas presenta cada categoría
Las pruebas están definidas en la disposición 32.7.1 de la Circular Única, y se repiten entre categorías. “Aspectos generales” la presenta todo el mundo.
- A2: aspectos generales y riesgos individuales de seguros de daños.
- A1: aspectos generales, riesgos individuales de seguros de personas y sistema y mercados financieros.
- A: las cuatro anteriores juntas, sin repetir aspectos generales.
- B2: las dos de la A2 más riesgos empresariales de seguros de daños.
- B1: las tres de la A1 más riesgos empresariales de seguros de personas.
- B: las seis, personas y daños, individuales y empresariales.
- C: las seis de la B más riesgos especiales. Siete pruebas, la autorización más amplia de este grupo.
La C es la que abre la puerta a los riesgos grandes: una nave industrial, un barco, un avión. No es por donde empieza casi nadie, y tiene sentido: son cuentas que llegan cuando ya sabes trabajar.
La CNSF y los centros publican una guía temática por prueba. Pedirlas antes de ponerte a estudiar te ahorra semanas de leer material que no te van a preguntar.
Cómo elegir, si todavía no lo tienes claro
Piensa a quién le vas a hablar los primeros seis meses. Si tu mercado natural son familias y profesionistas, la A1 te deja trabajar vida y gastos médicos mayores desde el día uno. Si vienes de autos o tu red se mueve ahí, la A2 entra antes en producción.
Y tampoco tienes que decidirlo todo para siempre. Puedes ampliar tu autorización después.
Alguien que empieza vendiendo autos con una A2 y después quiere trabajar vida puede presentar las pruebas que le faltan: la de seguros de personas y la de sistema y mercados financieros. Si había obtenido Nivel II en las anteriores, no empieza otra vez desde cero.
Y esos clientes de auto que ya confían en él pueden convertirse en su primer mercado para abrir otras conversaciones.
Con cuánto se aprueba: Nivel I y Nivel II
Aprobar con 60 no es lo mismo que aprobar con 80.
Para acreditar tu capacidad técnica necesitas al menos 60 % de aciertos en todas y cada una de las pruebas de tu categoría. Eso es el Nivel I, que va del 60 % a menos del 80 %. Con 80 % o más alcanzas el Nivel II.
La diferencia se nota tres años después. Una prueba en Nivel II queda acreditada mientras refrendes tu autorización a tiempo. Una prueba en Nivel I tendrás que volver a presentarla antes de obtener el refrendo, y quien no acredita su capacidad técnica antes de que venza su cédula pierde la autorización.
Si puedes llegar al 80, merece la pena. Ese resultado puede ahorrarte volver a presentar esa prueba cuando llegue el refrendo.
Los resultados de las pruebas aprobadas se reconocen por un plazo máximo de cuatro años desde la fecha de acreditación. Si pasas las pruebas y dejas el trámite parado, ese reloj corre igual.
Cuánto cuesta el examen
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Examen completo de una categoría ante la CNSF | $1,110 |
| Una sola prueba | $573 |
| Centros de Aplicación de Exámenes autorizados | Manejan sus propios costos y calendarios |
¿Dónde se presenta el examen?
Ante la CNSF: en sus oficinas centrales de la Ciudad de México o en la delegación regional que le corresponde a tu estado. Hay cinco, en Guadalajara, San Pedro Garza García, Hermosillo, Boca del Río y Mérida, y cada una atiende a unos estados concretos, así que la sede no se elige.
Nosotros trabajamos mucho con agentes de Zacatecas y Aguascalientes, y para ellos la referencia es Guadalajara. Antes de programar nada, comprueba cuál es la sede vigente que te toca: implica día de viaje y más vale saberlo con tiempo.
La otra vía es un Centro de Aplicación de Exámenes autorizado. Hoy la CNSF tiene designado uno solo, el Centro de Evaluación para Intermediarios, con domicilio en la Ciudad de México, que aplica también en otras plazas del país con sus propias fechas, costos y requisitos. La lista oficial y vigente está en el Anexo 32.9.10 de la Circular Única.
La cita ante la Comisión sale en tres movimientos: pagas los derechos en el banco con la hoja de ayuda, te registras en el SICREP adjuntando tu documentación y esperas el correo con la fecha y la hora. A la cita llevas identificación oficial vigente con fotografía, el comprobante del pago, tu Cédula de Identificación Fiscal o el alta ante el SAT, y tu CURP.
Entonces, ¿cuánto hay que estudiar?
No hay un número de horas que sirva para todo el mundo. Depende de la categoría, de lo familiarizado que estés con seguros y de cuánto sepas ya de producto, de conceptos financieros y de regulación.
Hay quien llega del sector y reconoce la mitad del temario desde el principio. Hay quien empieza de cero y necesita más semanas.
Me acuerdo de abrir la guía la primera vez y no reconocer ni la mitad de las palabras. Se pasa. Se pasa leyendo un rato cada día, no encerrándote un fin de semana completo a tragarte el temario de golpe.
Una de las pruebas en las que más vemos atorarse a quien empieza es la de sistema y mercados financieros. Es la menos intuitiva para quien viene de vender otra cosa, y la que más se subestima porque suena a relleno. No lo es.
Lo que el examen no mide
El examen comprueba que conoces el marco, los productos y los conceptos. No comprueba que sepas explicarle a una familia por qué su gastos médicos mayores necesita una suma asegurada distinta de la que traía, ni que aguantes tres llamadas para agendar una cita.
Aprobar y saber asesorar son dos cosas distintas. Puedes estudiar para pasar, sacar un 62 y tener tu prueba acreditada. Otra cosa es que dos meses después sepas responder con seguridad cuando un cliente te pone delante un caso que no venía igualito en la guía.
Así que te lo digo de una vez: nunca dejes de estudiar. La capacitación en seguros no termina el día que apruebas. Llegan productos nuevos, cambian las reglas y aparecen clientes con situaciones que no habías visto. Con el tiempo se nota muchísimo quién siguió actualizándose y quién se quedó con lo que estudió para el examen.
Cuando ya pasaste el examen
Aprobar no te convierte todavía en agente autorizado: falta el trámite, los documentos y el pago de derechos de la autorización.
Y después del trámite empieza la parte que ninguna guía de examen te resuelve: encontrar mercado, conseguir citas, aprender a conversar con un cliente, presentar propuestas y cuidar una cartera.
En Agente Más acompañamos justo esa parte. Trabajamos actividad, conversaciones, seguimiento, producto y cartera con agentes que están empezando y con otros que ya llevan años vendiendo seguros.
Cómo ser agente de seguros en México →
Fuentes: Circular Única de Seguros y Fianzas, capítulos 32.2, 32.3 y 32.7 y Anexo 32.9.10 · Reglamento de Agentes de Seguros y de Fianzas, artículo 20 · CNSF, examen de capacidad técnica y pago de derechos para intermediarios 2026 · Acuerdo de la Junta de Gobierno de la CNSF sobre las delegaciones regionales, DOF 19 de marzo de 2021.